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Que debería saber sobre los lubricantes de grado alimentario

¿QUÉ DEBERÍA SABER SOBRE LOS LUBRICANTES DE GRADO ALIMENTARIO?

Hay pocas certezas en la vida, pero una de ellas es que los sistemas de lubricación tienen pérdidas. No importa cuanto esfuerzo se ponga en prevenir dichas pérdidas, siempre ocurrirán en mayor o menor medida. En muchas industrias, esto no tiene porque ser necesariamente un problema. En la industria alimentaria, es un problema, puesto que la contaminación de los alimentos con lubricantes industriales es peligroso para la salud de los consumidores. Es por ello por lo que hace décadas comenzó el desarrollo de lubricantes de grado alimentario, que deben tener el mismo rendimiento de los industriales, y ser atóxicos, inertes, sin sabor ni olor, y están aprobados por organismos de seguridad alimentaria internacionales.

Las cuatro categorías de lubricantes de grado alimentario están clasificadas según el riesgo de contacto con la comida, piensos animales y productos farmaceúticos. Las primeras designaciones fueron la H1, H2, H3 y P1. Los lubricantes de grado H2 están formulados para utilizarlos donde no sea posible el contacto con alimentos, piensos o productos farmaceúticos. Los lubricantes H3 pueden tener contacto directo con los alimentos, por ejemplo, como productos antioxidantes aplicados a los ganchos en los que se cuelga la carne. Los P1 están pensados para su uso donde se aplique la carta de aceptación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, pero no en una planta de procesado de alimentos.

La categoría H1 es la más crítica, puesto que es únicamente para lubricantes con contacto accidental con alimentos, piensos y farmacia.

Una equivocación frecuente es que “grado alimentario” significa que es aceptable que los lubricantes entren en contacto directo con los alimentos o productos farmacéuticos. Los aceites y grasas H1 son formulados para que en caso de contacto accidental, no haya un peligro para la salud de los consumidores, pero no están pensados para que estén en contacto directo de forma habitual.

Antes del 30 de Septiembre de 1998, el Servicio de Seguridad e Inspección Alimentaria del Ministerio de Agricultura americano (USDA/FSIS) era el organismo competente para la regulación de los lubricantes. Aprobaba un lubricante principalmente revisando su formulación y comprobando la toxicidad de los ingredientes individuales. Todas las aprobaciones de lubricantes anteriores a esa fecha continúan manteniendo la certificación alimentaria.

A partir de esa fecha (30/9/98), una serie de organismos internacionales han tomado el relevo a la USDA/FSIS. Estas organizaciones son la NSF International, Underwriters Laboratory (UL) y un grupo de trabajo formado a partir de tres organizaciones profesionales: National Lubricating Grease Institute (NLGI), la European Lubricating Grease Institute (ELGI) y la European Hygienic Equipment Design Group (EHEDG). De estas tres organizaciones, la UL no ha sido demasiado proactiva en el programa de autorización de químicos y lubricantes. El NLGI,ELGI y el EHEDG han estado bastante activos en la definición de su propia versión de su programa de certificación. Aunque en gran medida, tal y como ha hecho el NSF, están basados en los requerimientos de la antigua USDA/FSIS.

Rápidamente se desarrolló y remitió a la International Organization for Standarizacion (ISO) de un nuevo estándar acerca de las definiciones y requerimientos para los lubricantes de grado alimentario. En 2006, se publicó el estándar ISO 21469-2006, con el objetivo de situarse por encima de los requerimientos de la USDA.

El marco de la ISO 21469-2006 especifica los requerimientos higiénicos para la formulación, fabricación, manejo y empleo de lubricantes que puedan tener un contacto accidental con alimentos, piensos y productos farmacéuticos, en procesos tales como transferencia de calor, transferencia de potencia, lubricación y protección anticorrosiva en maquinaria con productos y embalajes alimentarios, cosméticos, farmacéuticos, de alimentación animal y del tabaco.

Los peligros que cubren este estándar están asociados a contacto accidental con los productos, incluyendo los factores biológicos, químicos y físicos. Las medidas higiénicas de la maquinaria están contempladas en la ISO 12100-2010.

Los lubricantes deberán clasificarse según la ISO 6743-99:2002 y son considerados seguros para contacto directo, o accidental por uno de los siguientes organismos: La Organización de Agricultura y Alimentos de las Naciones Unidas (UN/FAO), la Organización Mundial de la Salud (WHO), la directiva comunitaria 95/2/EC del Parlamento Europeo, o el U.S. Code for Federal Regulations (CFR) 21 Parte 178.3570.

Todo este sistema regulatorio está bajo el paraguas del Sistema de Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (HACCP), que incluye estándares tales como el ISO 22000 acerca del control de la seguridad alimentaria. Por desgracia, no hay demasiado seguimiento por parte de las diferentes administraciones, por lo que el cumplimiento es opcional en la mayor parte. Es una situación esperanzadora que varios países se pongan a trabajar juntos para desarrollar políticas de seguridad alimentaria, etiquetado y procedimientos de retirada de productos.

El futuro de los lubricantes de grado alimentario es prometedor, pero la educación de los consumidores y usuarios en la parte más crítica, ya que hay un gran volumen de información contradictoria y confusa al respecto. Esperamos que este artículo haya servido para poner algo de luz sobre este asunto.

En BRETTIS disponemos de las siguientes gamas de lubricantes de grado alimentario:

Fuchs CASSIDA

Elesa H1

Matrix Lubricants

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Modificado por última vez en Jueves, 12 Junio 2014 18:20

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